28 de enero de 2012
Confusiones
Voy, para verte. Llego y no estás. Te espero, te pienso y te extraño. De repente, llegás con tu bicicleta, sonrío por dentro, me saludas y te sentás al lado mío. Me hablas, me molestas, me haces reir, es increíble como me pierdo en tu sonrisa. La gente alrededor nos mira y me pregunta, que pasa entre nosotros, contesto con un tímido "somos amigos nada más" pero como me gustaría poder contestar otra cosa. Te vas, y empiezo a extrañarte de nuevo, me mandas un mensaje para que te espere y te pido un buzo porque se hacía de noche y me moría de frío. Cuando llegás, con el buzo en la mano lleno de tu perfume, me lo pongo sin importar si hacía frío o no, nos apartamos y hablamos un rato, vuelven las preguntas de la gente de afuera y siempre con la misma respuesta... Me abrazas, me sonreís, hablamos, me voy y me das un hermoso abrazo. Ahora, yo dije que no iba a hablarte, pero juro que es inevitable, sos tan lindo. No quiero que me pase esto de nuevo, pero a la vez es tan hermoso lo que siento cuando estás conmigo. Sigo confundida y sin saber que hacer, necesito respuestas.
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